No sé por qué esa necesidad de viajar tan lejos de la realidad, poniéndote una caretas en el corazón pretendes olvidar. Por suerte me subí a un tranvía justo cuando me iba a atar a las vías, pero te advierto que este tren consejero, que no sabe lo que es mirar atrás, me ha dicho que en tu estación no va a parar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario